top of page

Una guerra larga y nuevas perturbaciones son el mayor riesgo para Medio Oriente: FMI

hace 11 minutos
3 min de lectura

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo el jueves que una guerra prolongada en Oriente Medio y la reaparición de perturbaciones en la producción energética, las ‌rutas marítimas o las infraestructuras críticas ‌suponen ⁠el mayor riesgo para las economías de Oriente Medio y Asia Central.



Yihad Azour, director del Fondo Monetario Internacional para Oriente Medio y Asia Central, dijo a los periodistas que la guerra estaba provocando un impacto ​económico muy desigual en ⁠toda la ⁠región, y que los Estados directamente afectados se encontraban sometidos a una fuerte presión.


“Las perspectivas dependen fundamentalmente de la rapidez con ​la que se normalicen la producción y el comercio de energía, así como de la capacidad de los ‌países para preservar la estabilidad macroeconómica”, dijo Azour en una rueda de prensa celebrada ​durante las reuniones anuales del FMI y el ​Banco Mundial en Bangkok. El FMI publicará unas perspectivas más completas para la región el 22 de octubre.


Los excedentes previos a la guerra, las rutas alternativas, los ajustes en la demanda y las importantes reducciones de las existencias habían ayudado a contener el impacto de la crisis energética provocada por los ataques liderados por EU e Israel contra Irán y el posterior cierre del estrecho de Ormuz por parte de ​Teherán.


“Estas reservas han permitido ganar tiempo, pero son limitadas. Las existencias son más bajas, la capacidad de reserva es más ajustada y una nueva interrupción podría generar ajustes de precios mucho ⁠mayores”, señaló.


La entidad crediticia mundial prevé una profunda contracción del 1.3% en la región de Medio Oriente, el norte de África y Pakistán tras un crecimiento ‌del 3.3% en 2025, seguida de un repunte fuerte, pero desigual, en 2027, cuando se espera que el crecimiento alcance el 6.6%, señaló Azour, quien destacó las diferencias sustanciales existentes en toda la región.


La previsión parte de la base de que el comercio y el transporte marítimo volverán a la normalidad en el primer trimestre de 2027, con una normalización gradual de las exportaciones a mediados de año y unos precios del petróleo que se mantendrán en niveles elevados.


Azour señaló que la previsión se basaba en una rápida reanudación de ‌la producción, y destacó que Qatar, por ejemplo, había sido capaz de acelerar su recuperación a pesar de haber sufrido una destrucción masiva ⁠de su capacidad de gas natural.


No obstante, señaló que la crisis tendría un impacto devastador en diversos sectores, ya ‌que los daños en las infraestructuras requerirían un gasto adicional, y que los riesgos se inclinaban a la ⁠baja.


Los países exportadores de petróleo directamente afectados por la guerra experimentarían una contracción significativa ⁠en 2026 y un fuerte repunte del crecimiento en 2027 a medida que se normalizara la producción energética, aunque se esperaba que la producción se mantuviera por debajo de las previsiones a medio plazo anteriores a la guerra.


Las economías de los países importadores de petróleo de la región habían demostrado su resiliencia y se esperaba que siguieran siéndolo, dijo.


La región del Cáucaso y Asia Central había ‌capeado la crisis relativamente bien y se esperaba que la ​inflación siguiera descendiendo desde niveles elevados. El FMI prevé que el crecimiento se ralentice hasta el 5.2% en 2026 y luego hasta el 5% en

2027, desde el 6.2% registrado en 2025.


Azour señaló que los dirigentes económicos deberían dar prioridad a la estabilidad de precios, centrarse en la reconstitución de los colchones fiscales y ampliar ‌su capacidad para resistir futuras crisis.



Con información de Reuters

Comentarios


Vuelve pronto
Una vez que se publiquen entradas, las verás aquí.
  • Facebook
  • Twitter

©2022 por Grupo REINFORMA

bottom of page